lunes, abril 18, 2005

Cualquier cosa nueva y otros menesteres

No sé, la cuestión es que hace días que me apetece escribir algo, llego mucho tiempo sin decir nada, sin escribir nada, y el caso es que escribir y saber que la gente lee lo que escribes es una sensación algo agradable (al menos para mí). Quiero decir, que en un principio no tengo nada importante que comentar, aunque muchas cosas hayan cambiado todo sigue igual que antes, creo que debería de empezar justamente por ahí.

Todo pasa, cuando crees que has encontrado la estabilidad y que ya nada va a volver a ser como antes. Has empezado una relación de pareja, una como nunca la habias tenido, es tu "primer amor" tu primera relación seria. Lejos queda aquel primer beso de una chica en la puerta de tu casa, ese momento insignificante que no olvidarias el resto de tu vida. Atrás quedan las noches de juerga "desenfrenada" e irresponsable con los colegas de siempre, el chalet del pina, cenas esporadicas que terminan en algún camino dejado de la mano de Dios a las 7 de la madrugada, y tantas y tantas historietas típicas de un grupo de iguales de 17 años.

Una relación, un horizonte nuevo, una experiencia que te lleva a conocer a una persona de una manera que jamás habías experimentado. Tras los primeros baches, todo se mira desde otra perspectiva, no llegas a crear realmente unos planes de futuro, pero si aparecen ilusiones que algunas personas nos hacemos tontamente, hacemos nuestras cábalas y soñamos despiertos de vez en cuando con un futuro paradisíaco con nuestra actual pareja. Esa sensación de plenitud, de seguridad y de no necesitar nada más en la vida no se puede comparar con muchas cosas. Cuando sientes que nada te falta...

Piensas que nada va a trastocar tu pequeño mundo, los problemas se solventan con más o menos facilidad, pero al final todos los barcos llevan a buen puerto, hasta que un día, cuando menos te lo esperas, probablemente en tu habitación, abrazado a alguna foto, sollozas y gritas al viento preguntando: ¿por qué?

Continuara...