Esa agradable sensación
No me di cuenta ayer al escuchar un fragmento de una canción de MAREA: "es tan sencillo hacerme feliz,que me de el aire en la cara,que suene la guitarra del Kolibrí (el guitarra del grupo),bailar de madrugada si me da la puta gana,que suene la puerta y pregunten por mi,tus manos abiertas, despegar los labios,verte sonreir, ...a ti." Pero me hizo pensar un poquito (ultimamente aprovecho el tiempo al máximo en ese sentido) en lo fácil que era hacerme sonreír.
Son esas pequeñas tonterias las que hacen que algunos miremos la vida de otra manera (aunque no siempre tenemos la oportunidad de dejar volar libre nuestra mente, uno no es de piedra), como pisar los charcos con las botas de agua, (1º Nunca tuve botas de agua. 2º Esto creo que lo dice alguien en alguna canción o en alguna parte, pero no estoy seguro.) ir a bajar la basura y encontrarte un mensaje en el movil (en realidad cualquier momento es bueno para recibir un sms cuando estas aburrido/triste/solo/durmiendo... dejemoslo en: Cualquier momento es bueno para recibir un sms) o cuando se te mete una cancioncilla en la cabeza y no paras de tararearla mentalmente, pero aun es más agradable cuando tu se la pegas a alguien, esa sensación de triunfo, jeje.
Todo esto me lleva a ayer. Estaba calentando antes del partido, como tantas otra veces (cuantas veces lo habré hecho a lo largo de mi vida...?) cuando me percaté de ese sonido OTRA VEZ. Hará como 3 años me dejé el pelo largo, era mi primera vez y no conocia esas sensaciones (tampoco sabía que por llevar la raya en medio 4 meses, en realidad estaba firmando un contrato para llevarla SIEMPRE, porque hasta que no me rape al cero supongo que mi pelo no va a abandonar esa tendencia). Al grano. El caso es que ayer volví a experimentar esa sensación. Volví a sentir crujir el pelo sobre mi cabeza. Es como correr sobre cesped, un ruidito acompasado con la marcha sobre el terreno. Es de esas cosas que olvidas, como una vieja carta en algún cajón de tu cuarto (sí, esa que estará ahora mismo bajo una losa de apuntes, revistas, material escolar o vete tu a saber qué), pero que cuando vuelves a sentirlo sonries y piensas: eh! Pero... ¿estabas ahí?
Son esas pequeñas tonterias las que hacen que algunos miremos la vida de otra manera (aunque no siempre tenemos la oportunidad de dejar volar libre nuestra mente, uno no es de piedra), como pisar los charcos con las botas de agua, (1º Nunca tuve botas de agua. 2º Esto creo que lo dice alguien en alguna canción o en alguna parte, pero no estoy seguro.) ir a bajar la basura y encontrarte un mensaje en el movil (en realidad cualquier momento es bueno para recibir un sms cuando estas aburrido/triste/solo/durmiendo... dejemoslo en: Cualquier momento es bueno para recibir un sms) o cuando se te mete una cancioncilla en la cabeza y no paras de tararearla mentalmente, pero aun es más agradable cuando tu se la pegas a alguien, esa sensación de triunfo, jeje.
Todo esto me lleva a ayer. Estaba calentando antes del partido, como tantas otra veces (cuantas veces lo habré hecho a lo largo de mi vida...?) cuando me percaté de ese sonido OTRA VEZ. Hará como 3 años me dejé el pelo largo, era mi primera vez y no conocia esas sensaciones (tampoco sabía que por llevar la raya en medio 4 meses, en realidad estaba firmando un contrato para llevarla SIEMPRE, porque hasta que no me rape al cero supongo que mi pelo no va a abandonar esa tendencia). Al grano. El caso es que ayer volví a experimentar esa sensación. Volví a sentir crujir el pelo sobre mi cabeza. Es como correr sobre cesped, un ruidito acompasado con la marcha sobre el terreno. Es de esas cosas que olvidas, como una vieja carta en algún cajón de tu cuarto (sí, esa que estará ahora mismo bajo una losa de apuntes, revistas, material escolar o vete tu a saber qué), pero que cuando vuelves a sentirlo sonries y piensas: eh! Pero... ¿estabas ahí?
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