viernes, junio 17, 2005

Memorizar esto: KAGÜABANGA!!!

La memoria es un lastre, al menos para mi. Estoy escribiendo esto y se me ocurren cientos de frases que poner con cada una de las frases que pongo, escribo y pienso: "Tresillos Ribadulla! La decisión es tuya!. Si sigo escribiendo se me pasará por la cabeza la letra de alguna canción, y puede ser peor, puede que se me quede en la cabeza todo el día y que al salir de casa vaya por la calle tarareandola. Es posible que si me pusiera a intentar escribir un libro, me rompiera los sesos intentando no decir algo que otros ya hayan dicho antes, o en caso contrario, que todo estuviera repleto de frases célebres, citas famosas o alguna muletilla estúpida. Y ahora la pausa que refresca!

En una ocasión alguién me dijo que era muy peliculero, era la primera (y última) vez que me decian algo así, no recuerdo quién me lo dijo (y ahora pensareis: JA, el que "presume" de memoria) pero seguro que esa persona era tan peliculera o más que yo. Yo seguramente le diría algo del tipo "que hace una chica como tu en un sitio como este" ó "has bailado alguna vez con el diablo bajo la luz de la luna?" y claro, ella me soltó eso (creo que fue una ellA).

Para hacer chistes me pasa igual, incluso yo creo que en ese aspecto se me acentúa; imitar, reproducir, hacer uso de chistes usados por otros, gestos... Probablemente si quisiera hacer una película, estaría repleta de eso que llaman guiños a otras películas, aunque tengo que decir que estoy puliendo ese aspecto, quiero decir que intento innovar, decir cosas que no se han dicho, ser lo más absurdo posible etc...

La memoria es como dicen en la canción de opening de la pelicula de Makinavaja,ahí dicen que la esperanza, es una puta vestida de verde (de gris en este caso) (los de letras abstenerse a comprenderlo :P). Yo, particularmente, a lo que más tengo miedo es a olvidar (y por otro lado a ser olvidado, aunque eso es casi imposible de evitar) algo de esto ya lo comenté en el post de la muerte. Ahora me estoy dando más cuenta de lo importante que es no olvidar, ahora que nuestros abuelos son más abuelos, y la sombra de la senilidad se ha asentado definitivamente en sus enjutos cerebros. Me acuerdo de aquél anuncio sobre el alzheimer, en el que salía una anciana que al ver a su nieta le decía... mamá. Tengo miedo de acabar así, sin poder recordar a mis "seres queridos", sin poder tararear una y otra vez aquella canción al salir de mi casa... Tócala otra vez, sam. ;-)