viernes, septiembre 02, 2005

Rapsodia escueta

Tal vez haya un mundo donde asentarme, donde acabe mi nomadismo patológico. Mientras tanto, mientras lo busco, o mientras el me encuentra a mi, seguiré con mi conformismo exacervado. Con palabras que ya no me llenan, y caricias que ya no siento. Porque ya no sé como esperarte, ni si quiero tenerte. Solo sé que ya no soy yo cuando no estoy contigo. Noto que tu y yo somos uno, pero te desvaneces por momentos y a medida que tu figura se torna traslúcida, mi alma se desquebraja paulatinamente.

Algún día seré solo yo, sin ti, pero yo al ciento por ciento, y entonces moriré de pena, me niego a morir de viejo, no lo haré, no puedo morir cuando mi corazón ha estado latiendo tanto tiempo 220 veces por minuto...junto a ti.