domingo, noviembre 20, 2005

Tarde de domingo

El tiempo pasa demasiado deprisa. Me doy cuenta de lo poco que cambian las cosas a veces, lo que no se si es bueno o malo. Puede que me esté contradiciendo, pero sé de que hablo.

Sentirse estancado es una sensación que puede no corresponderse con la realidad, la gente necesita una excusa para sentirse mal, os hace falta, eh? Si, a veces la gente tiene ganas de llorar sin razón, escuchar una cancioncilla triste o pasear por lugares que traen malos recuerdos, aunque sin salir de casa también se pueden hacer cosas así, la mente es un instrumento pernicioso, una infiel y traicionera compañera.

En realidad me gustaría que todo siguiera una camino comenzado hace tres años, era una sensación estable, segura, cómoda y agradable, muy agradable; ahora dudo que alguna chica vaya a enamorarse de mí como una quinceañera. Como odio hacerme viejo y darme cuenta de que mi vida sigue unas pautas que no me gustan en absoluto, es un bucle infinito que no tiene final, que se repite una, y otra, y otra, y otra vez. No quiero decir que no soy feliz, en mayor o en menor medida lo soy, el problema es que se lo poquito que me falta y siempre me cuesta encontrar esa pieza del rompecabezas, la pieza central que dé sentido a esa imagen que quiero formar.

Me gustaría no creer que voy a tardar otros 17 años en encontrar eso que me permite evadirme de todo, no por tenerlo, sino por saber que ya no lo estoy buscando.

Clara me escribió hace unos años una frase en la agenda que no olvido: "Dale a un hombre todo lo que desea y será infeliz por no tener nada que anhelar". Yo creo que sería de esos que cuando lo tienen todo solo piensan en cuando dejen de tenerlo, eso podría implicar ser infeliz el resto de nuestras vidas... si podeis convenceros de que eso no es triste, tristísimo, adelante.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hola:
Me encanta como escribes, tienes algo que nunca antes había visto, y menos en un hombre...
Respecto a tu post, nunca seremos infelices por no tener algo que anhelar, porque si algo caracteriza al ser humano es su afán por conseguir siempre más de lo que tiene (yo soy un buen ejemplo de ello).
Y tranquilo, que aunque no encuentres el amor de una quinceañera tendrás el de alguien más mayor a la vez que madura, y acabará gustándote más.
Un beso y adeu!

21 noviembre, 2005 19:21  

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