sábado, diciembre 17, 2005

Determinantemente amor

Aunque lo que escribo tiene mucho contenido "meloso", creo que nunca he hablado tan explícitamente de amor. También es posible que me ande por las ramas y al final termine diciendo algo totalmente opuesto. También cabe la posibilidad de decir algo no del todo agradable para vosotros, pero no lo hago a mala fe, solo es lo que piensa una persona, así que si no os gusta no me lo tengais muy en cuenta.

El amor, aun a riesgo de parecer perfecto, es una de esos sentimientos en el que la línea que separa felicidad de miseria absoluta es asombrosamente delgada. Siguiendo con la metáfora de la línea; cuando uno vive en un estado de enamoramiento flota muy cerca del suelo, desde ese punto de vista la línea se torna tosca y gruesa, es practicamente impensable uno que algo nos haga vacilar y caigamos de bruces en ese lado chabacano. Odio que sea algo tan frágil.

Es triste. En ocasiones, a pesar de que ese sentimiento desaparezca hay algo fuerte que permite a la pareja perdurar un tiempo, hasta que esa unión termina por destrenzarse y el amor es irreconciliable. El amor es desagradecido, es un amante inquieto. Creo que ni los psicólogos tienen el conocimiento suficiente para manejar los designios del amor. Ellos se encargan de hacernos el duelo (el de la separación, se entiende) más afable, o de solucionar diferencias entre las parejas, pero ninguno es capaz de darnos la clave para mantener viva siempre esa llama, probablemente porque esto no es posible (o no interesa).

Todavía puede ser peor. Nosotros mismos no podemos decidir a quien amar. Aunque queramos, no podemos. En este caso querer no es poder. Quien invento el juego no se molestó en ponerlo en práctica primero y después adaptar las normas.

La punta del iceber se resume en esta frase: El amor es efímero.

Os doy un consejo: Haced todo lo que tengais planeado hacer en el futuro con quien esteis AHORA, puede que no sea el momento, pero solo ahora será la persona.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me encanta lo que has escrito. Por una vez, al menos desde que yo te leo, hablas sin mediarte de tus paranoyas, hablas sinceramente, desde el corazón, y eso se nota. Y hablas desde la experiencia, creo yo. Estoy tan de acuerdo contigo en todo lo que has dicho...Es muy cierto que no podemos controlar el amor, pero tal vez ahí esté la gracia de ese efímero sentimiento. Si lo pudieramos planear, poner normas y decidir a quien amamos, la vida no sería igual de emocionante, y tal vez ya no tendría sentido.
Y como no, lo que más me ha gustado es la frase última. He de decir que nunca lo había mirado de ese modo, y tal vez tengas razón y debamos hacer realidad nuestros sueños del futuro con quien estemos AHORA, porque solo ahora es la persona adecuada. Me quedo con el consejo. Intentaré llevarlo a la práctica.
Gracias por lo que has escrito, pues no sabes lo que ha significado para mí. Me ha ayudado a entender muchas cosas de mí misma, de mi pasado, y de mi futuro. Gracias de nuevo, y no dejes nunca de llenarme la vida de sonrisas con tus palabras.
Un beso.

17 diciembre, 2005 23:03  

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