viernes, septiembre 30, 2005

Un respiro

Desde hace un buen tiempo, vengo recibiendo buenas críticas por lo que escribo en el blog, siempre son agradecidas y motivadoras, pero a la vez, son elementos de presión. A veces, trabajar con presión es bueno. Esta presión, reside en una continua "mejora", en la calidad del blog. Aclaro este punto. No es que nadie me haya dicho que cada vez escribo mejor, ni que lo que escribo siempre tiene un mensaje ni nada. Se trata de mí, que tras algunos post, he ido añadiendo ese mensaje, de forma "inconsciente", solo quería decir algo útil en ese momento, o porque estaba inspirado y me salía algo así.

Con este inciso, solo quiero poner un punto y seguido. Tomar la respiración, y seguir escribiendo como lo venía haciendo. Si tengo algo "inteligente" que decir, lo diré, y si me apetece recoger frases de canciones que hacen que me pongan los pelos de punta (que me apetece (y mucho)), lo haré.

PD: Igual os sorprendo (o no) con un post en breve. La verdad, me apetece un monton escribir algo, pero todo lo que se me ocurre se me olvida, tendré que llevar una grabadora o un bloc siempre encima. Siento lo de este insípido post. Un saludo a tod@s.

martes, septiembre 27, 2005

...a un tiempo cruel, extraña, implacable y hermosa

La vida es un crecer incesante, una continua revelación de misterios y hallazgo de exóticos e infinitos placeres. Vivir no entiende de paradas o pausas, todo está en movimiento, aun sin saberlo nos movemos a velocidades inimaginables surcando el universo hacia un destino desconocido, como la vida misma. Es una criba constante por alcanzar nuestras metas, promesas, sueños...

Vivir es cosa de locos, de locos soñadores. Idealistas que han hecho de nuestro mundo lo que hoy conocemos. Enemigos de la cordura que viven cada día como si fuera el último, a los que les sobran razones para salir de casa un día de lluvia veraniego.

La vida es cosa de perpetuos adolescentes. Adolescentes que viven a todo prisa, dejando todo atrás rapidamente, y sin pararse a pensar un instante. Vivir apresurados hasta agotar la última brizna de aliento saltando más y más alto y tocar el cielo con la punta de los dedos.

Quien se limita a vivir es un cobarde. Vivir es solo para valientes, valientes que no temen arriesgar para cumplir sus sueños, que dan un paso aunque tengan que retroceder cien, solo por volver a empezar de nuevo.

Vivir no es para necios. Cretinos que esperan a que la vida les de algo, cuando en realidad hay que levantarse de la cama de un brinco y tenderle la mano a la muerte cada día si fuera necesario.

Vivir es para altruistas. Los que dan sin esperar nada a cambio. Los que ayudan a las ancianas a cruzar la calles o apoyan el hombro al amigo que reclama.

Vivir es para enamorados. Porque no tememos a nada. Porque vivimos de sonrisas sinceras escondidas en lisonjeros semblantes. Porque en nuestro diccionario no existe la palabra vergüenza, porque cuando sentimos el pudor y ese escalofrio por la espalda, es señal inequívoca de que al menos en ese instante hay un corazón en el mundo que late con más fuerza. Porque cuando soplamos las velas, vemos una estrella fugaz, o una pestaña cae en nuestro dedo, pedimos un deseao para y por los demás, porque creemos que ya lo tenemos todo. Porque somos embajadores del "contigo soy feliz"...

La vida enseña a muchas cosas, pero no enseña a vivir. Hasta para eso es perfecta...nos da la absoluta libertad para elegir como queremos hacerlo.

Yo, viendo que mi tiempo se agota y que ya me toca escoger, he decidido vivir a carcajadas, porque la vida me ha enseñado algo:

Vivir es para quien es capaz de sonreir cuando la pena inunda su corazón...

lunes, septiembre 19, 2005

Aquellos maravillos años

Hoy empieza algo que muchos hemos dejado ya atrás, pero que aún hoy y dentro de muchos años, recordaremos con nostalgia. Los que están dentro quieren salir, y los que estamos fuera volveríamos a entrar tan solo un día, para comprobar cuanto a cambiado aquello, y nos vanagloriaríamos de lo "bueno" que era antes, aunque para los que van a pasar allí este "largo" año solo serían cuatro tonterías sin ninguna importancia.

La malo es que como siempre, nos damos cuenta de todo demasiado tarde, o nunca sabemos lo que tenemos hasta que dejamos de tenerlo, hasta que se ha ido, hasta que ya no está y nunca volverá a estar...

Aunque nos dijeran lo "bueno" que es, no lo creeríamos. De hecho, ya nos lo habían dicho cientos de veces antes de terminar, a lo mejor lo asumíamos, pero no con el ansia de exprimir todos y cada uno de los días que estuvimos allí. Probablemente, si retrocediéramos y nos tuvieran todo un año allí, tal y como somos ahora, después de todo, volveríamos a maldecir al inventor de tan tortuoso elemento.

Pero lo peor de todo, es tener tanto tiempo por delante para recordar. Sentir como todo se nos escapa de las manos duele, duele cada día, y algunos hemos perdido tanto...

Así que chavales y chavalas, niños y niñas, adolescentes, jóvenes y los que no lo son tanto, sabemos que no nos vais a hacer caso, sabemos que nunca nos prestareis atención, que por mucho que os lo repitamos nunca os lo vais a creer del todo. Pero estad atentos, porque los años de la juventud son irrepetibles, no seáis siempre tan voraces o todo se os desprenderá de las manos cuan hojas de calendario, y aunque no os guste ahora, sabedlo, porque pasareis el resto de vuestras vidas recordando todos aquellos momentos en los que vuestra inocencia se truncó. Los años de instituto son como vosotros: fugaces, pero muy intensos.

PD: A nani, por compartir este dulce momento de mi vida, Dios (o algo) te pusó junto a mí y volcó todo su azucarero...

viernes, septiembre 02, 2005

Rapsodia escueta

Tal vez haya un mundo donde asentarme, donde acabe mi nomadismo patológico. Mientras tanto, mientras lo busco, o mientras el me encuentra a mi, seguiré con mi conformismo exacervado. Con palabras que ya no me llenan, y caricias que ya no siento. Porque ya no sé como esperarte, ni si quiero tenerte. Solo sé que ya no soy yo cuando no estoy contigo. Noto que tu y yo somos uno, pero te desvaneces por momentos y a medida que tu figura se torna traslúcida, mi alma se desquebraja paulatinamente.

Algún día seré solo yo, sin ti, pero yo al ciento por ciento, y entonces moriré de pena, me niego a morir de viejo, no lo haré, no puedo morir cuando mi corazón ha estado latiendo tanto tiempo 220 veces por minuto...junto a ti.