El banco
En el banco reina la calma. Se escuchan las olas tropezando con las rocas, el viento de levante sacude tu pelo y hace entrar en tus oidos el sonido de las conchas del mar.
En el banco se sienten los pasos de la gente taconeando sobre la madera. Con ellos llevan sus propios versos, sus vicisitudes que trenzan con la vida del banco.
Desde el banco se puede oler el agua salada, y si uno quiere también puede ser consciente de su propio olor, y participar en el pasaje que trae el perfume de un cabello lejano en el tiempo.
Si el banco hablara contaría todo tipo de historias de amor y peleas, batallitas de la guerra y cuentos chinos.
En este banco la gente ha querido dejar marcado con la punta de una llave su nombre, por si pasaran por aquí dentro de 20 años. Quieren recordar que fue aquí donde empezó todo, o simplemente que asentaron sus posaderas sobre su fría superficie.
Nosotros en cambio quisimos dejarlo todo sellado con un beso que grabara a fuego ese recuerdo en nuestras mentes. Por eso cuando yo vengo a este banco nuestros labios se separan y todo vuelve a empezar.
En el banco se sienten los pasos de la gente taconeando sobre la madera. Con ellos llevan sus propios versos, sus vicisitudes que trenzan con la vida del banco.
Desde el banco se puede oler el agua salada, y si uno quiere también puede ser consciente de su propio olor, y participar en el pasaje que trae el perfume de un cabello lejano en el tiempo.
Si el banco hablara contaría todo tipo de historias de amor y peleas, batallitas de la guerra y cuentos chinos.
En este banco la gente ha querido dejar marcado con la punta de una llave su nombre, por si pasaran por aquí dentro de 20 años. Quieren recordar que fue aquí donde empezó todo, o simplemente que asentaron sus posaderas sobre su fría superficie.
Nosotros en cambio quisimos dejarlo todo sellado con un beso que grabara a fuego ese recuerdo en nuestras mentes. Por eso cuando yo vengo a este banco nuestros labios se separan y todo vuelve a empezar.
3 Comments:
digas lo que digas, eres un romántico, aunque luego te hagas el loco con todo.
no hace falta que te diga quien soy
Sigo tus pensamientos, me encanta lo que escribes...,me da miedo a veces que me guste tanto...
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