Noche en Budapest
En un viejo tren me alejo turbulentamente de ti. Puede que tomaras este mismo camino antes que yo y ahora este acercandome a ti. Puede que mañana seas tu la que tome este mismo camino y sin saberlo habrás salido a mi encuentro.
Ahora mientras intento conciliar el sueño mi mente te dibuja en el negro cuaderno de mis ojos entornados. Hay algo que hace que recuerde tu cara y olvide las decenas de semblantes que ayer me ofrecían muecas algo más que sugerentes.
Ocurrirá que nunca sabre tu nombre, ni tus años, ni si hablabamos el mismo idioma. Ocurrirá que me arrepentiré por no atreverme a dirigirte una palabra sabiendo que nadie allí haría preguntas sobre si me habias rechazado.
Un optimista pensaría en esas palmadas de felicitación por haberme atrevido a decirle algo a una chica como tu, pero yo no soy un optimista.
Supongo que no haré otra cosa si te vuelvo a encontrar que verme sentado al dia siguiente teniendo estos pensamientos que este tren cascado provoca. Pensamientos de unas letras torcidas.
Au revoir chica de la tiara. Ciao bella. Hasta nunca princesa.
Ahora mientras intento conciliar el sueño mi mente te dibuja en el negro cuaderno de mis ojos entornados. Hay algo que hace que recuerde tu cara y olvide las decenas de semblantes que ayer me ofrecían muecas algo más que sugerentes.
Ocurrirá que nunca sabre tu nombre, ni tus años, ni si hablabamos el mismo idioma. Ocurrirá que me arrepentiré por no atreverme a dirigirte una palabra sabiendo que nadie allí haría preguntas sobre si me habias rechazado.
Un optimista pensaría en esas palmadas de felicitación por haberme atrevido a decirle algo a una chica como tu, pero yo no soy un optimista.
Supongo que no haré otra cosa si te vuelvo a encontrar que verme sentado al dia siguiente teniendo estos pensamientos que este tren cascado provoca. Pensamientos de unas letras torcidas.
Au revoir chica de la tiara. Ciao bella. Hasta nunca princesa.