lunes, octubre 22, 2007

Rojo, azul y verde

Estoy exprimido.

Podría extenderme en líneas expresando qué siento cuando estoy contigo o qué eres para mí. Pero pienso para mis adentros ¿Para qué?

Ahora un llanto no me sirve de nada. Ni unas palabras que me digan que me echan de menos.

Soy un insólito hombre de acción al que le tienen que demostrar el movimiento andando. De los que piensan que un beso echa más de menos que esas palabras llegando a unos oídos.

Mi problema es que ya no sé a lo que no te atreves, y miras mis labios aun cuando estoy callado, como si quisieras que fueran tuyos, pero me despierto yo sólo recordándome que son unas equívocas sensaciones mías ¿Verdad?

Y me doy cuenta que significas muchas cosas que yo no entiendo. Que cuando te tengo delante creo que es sencillo atraparte, abarcar tu cuerpo con mis manos, hacer que nunca más te escapes…

Pero te escurres, te marchas, y con un adiós haces que se colapsen todos mis sentidos.